Antes de pasar a la receta para estas jugosas costillas, hablemos un poquito sobre las grasas. Ya que muchas personas evitan comer puerco por la “alta” cantidad de grasas.
Si es que fuéramos más conscientes de la importancia que las grasas tienen en nuestra salud tal vez no les tendríamos tanto miedo. Desafortunadamente, las redes sociales son capaces de manipular información para hacer que tomemos decisiones que beneficien a sus bolsillos en vez de nuestra salud.
Ahora más que nunca, necesitamos estar informados, dispuestos a aprender y sobre todo tomar responsabilidad de nuestra salud. Déjame darte unas cuantas razones por las cuales las grasas son esenciales para nuestra salud. Las grasas son un componente importante en nuestra nutrición porque son muy necesarias para:
- Funcionamiento apropiado del sistema inmune
- Integridad de la piel y membranas mucosas
- Absorción de Vitamina A, D, E, y K
- Nos provee con energía duradera y permite que nos sintamos satisfechos por periodos de tiempo largos.
- Reduce antojos
- Sirve como mecanismo protector para nuestros órganos
- Requerido para utilización adecuada de proteínas
- Ayuda a la estabilidad emocional. Falta severa de grasas puede causar depresión y fatiga.
- Y por supuesto, hace que las comidas sepan mucho más deliciosas.
Los aceites hidrogenados son una de las causas primarias de deficiencias en ácidos grasos. Estos incluyen todos aquellos aceites vegetales, tales como canola, soya, girasol, margarina y todos esos aceites baratos que vienen en botellas de plástico transparente.
Estos aceites y grasas altamente procesadas son convertidos en grasas trans.
¿Por qué las grasas trans son tan malas? Bueno, aquí te doy una lista de razones:
- En las mujeres incrementa el riesgo de cáncer a la mama.
- Crea placa en las arterias, eventualmente causando enfermedades del corazón.
- Previene la creación de substancias antiinflamatorias, también conocidas como prostaglandinas. Estas están a cargo de controlar las reacciones inflamatorias y antiinflamatorias en el cuerpo.
- Afecta la integridad de las células y las hace menos resistente ante bacterias y viruses, los cuales debilitan al sistema inmune.
- Causa problemas de la piel, como el acné.
- Existe una conexión entre grasas trans y depression y fatiga.
Cuando compro carnes hago todo lo posible porque sean grass-fed (ganado alimentado de pasto). Las carnes provenientes de ganados que han sido criados comercialmente son alimentados con granos de soya, maíz y otros alimentos que hacen que sus sistemas sean demasiado ácidos. Lo cual causa que se enfermen más frecuentemente y sean inyectados con antibióticos para poder tratar la enfermedad y evitar que el ganado entero se enferme.
Aparte, los niveles de Omega 6 en las carnes comerciales son demasiado altos y causan enfermedades inflamatorias tales como problemas cardiovasculares, asma, problemas digestivos, alergias, entre otros.
Realmente vale la pena invertir en carnes de calidad, libres de antibióticos. Afortunadamente las carnes de pastoreo se están volviendo cada vez más populares.
Okay corazón, creo que es suficiente información sobre carnes de pastoreo por hoy día. Te dejo en paz para que empieces con la preparación de esta simple y rica receta.
Ingredientes:
- 1 libra de costillas de puerco o carne
- 1 cucharada de azúcar de coco
- 1 cucharadita de paprika
- 1 cucharadita de sal de mar
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de pimienta en polvo
¿Cómo?
- Precalienta el horno a 275 F.
- Embadurna las costillas en ambos lados con todas las especias.
- Transfiere las costillas en un recipiente para hornear y cubre con una lámina de papel aluminio.
- Hornea por 2 1/2 horas. La carne fácilmente se caerá del hueso. Hornea un poco más si es necesario.



